Intercambio social en África

Marie dice que el idioma no fue la mayor barrera que encontró para comunicarse

Marie-Pier Côté es canadiense y vive en la ciudad de Sherbrooke, en la provincia de Québec. Al final de 2012, ella realizó un intercambio social a África y cuenta aquí cuales desafios enfrentó durante el viaje. Marie es estudiante de ingenería civil de la Université de Sherbrooke, en Canadá.

Cómo surgió la oportunidad de hacer este viaje? Ya hacías algún trabajo voluntario en Canadá?

Formaba parte de un grupo que se llama GCIUS (Grupo de Colaboración Internacional de la Universidad de Shebrooke), edición 2012. Este grupo reúne todos los años a seis estudiantes de ingeniería de tercer año de la universidad para hacer un proyecto de desarrollo internacional. Los seis estudiantes son responsables de hacer el financiamiento (60 000 $ canadienses), hacer la planificación y el diseño del proyecto. Además, hay una práctica de 3 meses y medio para realizar el proyecto. Mi proyecto era la implantación de una red de irrigación para el cultivo de hortalizas sobre un terreno de 4 hectáreas en un pueblo, Tindila, para una agrupación de 180 mujeres.

Concretamente, mientras estudiaba mi carrera de ingeniería civil, trabajé junto con mi equipo durante un año para reunir el dinero y prepararme para el proyecto y en septiembre de 2012, ¡volé a África para hacer mi práctica!. La red de irrigación incluye seis pozos, tuberías de PVC enterradas con diferentes salidas para el regado del suelo y una cuenca de distribución elevada para distribuir el agua por gravedad.

“Mi equipo en la GCIUS 2012”

“Cuenca de distribución de la red de irrigación, con mi compañera Carole-Anne”

Cómo fue la bienvenida de la comunidad?

Hay una colaboración entre el GCIUS y “Uniterra” que es un programa de voluntariado internacional de Canadá y que tiene contacto con las comunidades locales directamente. El proyecto de red de irrigación fue realizado con una sociedad de lucha contra la pobreza local de la provincia del Pasoré. Ellos nos ayudaron a hacer el contacto con la población de Tindila.

La bienvenida en el pueblo fue extraordinaria. Las mujeres cantaban cuando llegamos y toda la comunidad quería nuestra comodidad. Hice un video acerca de eso (está en francés, pero vale la pena por las imágenes).

Cómo hacías para comunicarte con la gente local? El idioma dificultaba mucho la comunicación?

Burkina Faso es una ex colonia francesa, entonces el idioma de los negocios y de la escuela es Francés. Pero, en un pequeño pueblo como Tindila la mayoría de los adultos hablan poco francés y más el dialecto local. Entonces, lo más difícil en la comunicación no era tanto el idioma, sino la diferencia de cultura. Hay una gran influencia del periodo de colonialismo que complica un poco las cosas. La gente local quiere estar bien con los blancos y aprobar todo lo que dicen, entonces lo más difícil es saber que están pensado realmente.

Cuáles eran tus actividades diarias? 

La panadería de Tindila

Mis actividades diarias eran levantarme a las 6 de la mañana, ir a recoger el pan en la “panadería” en el “centro”, trabajar sobre varias cosas del proyecto (desde reuniones con las beneficiarias o con el asociado local hasta trabajo manual en la obra), ayudar a las cocineras con la comida a veces y también limpiar mi ropa a mano a veces. En la tarde, no había una diversidad de actividades posibles, pero algunas veces habían partidos de fútbol y podíamos jugar con los niños, salir al “centro” o platicar con mis compañeros en la casa. Tienen que saber que había sol 12 horas por día, de las 5 de la mañana hasta la 5 de la tarde, y en un pueblo sin electricidad, eso influye mucho el ritmo de vida.

Qué comían a diario?

Cada día comíamos arroz y también “tô” (se parece a una salsa branca) y también masa de “mil” (un cereal) con salsa. Había salsas diferentes: de cebolla y tomate, de “baobab”, de “gombo”, de “alubia blanca”, de cacahuate ect. Algunas veces, comí guiso de “igname”, que es un tipo de patata muy, muy rico. ¡Era mi plato favorito! Y también me gustaron muchísimo los “alocos”, que son plátanos fritos.

En dónde te hospedaste?

“Nuestra casa, la luz es solamente para las aparencias porque no hay electricidad jeje! Los contenidos azules eran para almacenar el agua del uso diario (ducha, limpiar ropa etc), pero no era potable. Bebimos agua embotellada todo el tiempo”

“Un poco de vida en la casa de los quebecenses en Tindila!”

Dormia en una casa de concreto con mis compañeros canadienses. En los pueblos africanos, generalmente, las familias viven juntas, es decir: el hermano mayor con su esposa (o sus esposas) y sus niños viven también con sus hermanos y sus familias respectas. En francés, a eso se dice “concessión”, es un agrupamiento de casitas de tierra para cada familia. Tuvimos la suerte de estar alojados en la casa del hermano mayor de la familia que está trabajando en la capital del país.

“Concessión” en que Marie se quedó hospedada

Allá no había ni agua ni luz. Cómo fue tu adaptación? 

Básicamente, no habían muchas acomodaciones en el pueblo y, tal vez, menos de lo que podemos encontrar en una ciudad desfavorecida en Canadá. Creo que en estos momentos la adaptación se hace más con la relación que puedes establecer con la gente de allá y con la solidaridad que puedes desarrollar con tus compañeros. Tuve la suerte de estar en un grupo maravilloso y de encontrar gente muy inspiradora que me ayudó muchísimo a adaptarme en esas condiciones difíciles.

Lo que más extrañabas?

Mis amigos y mi familia por el poco contacto que tenía con ellos.

Cómo reaccionó tu familia a tu decisión de hacer este viaje?

Un poco de incomprensión de mis papás al inicio, pero una reacción positiva en general de mi familia. De mi percepción, estamos en una época de mundialismo y de oportunidades de viajar por todo el mundo y mi familia entendió que era una aventura muy estimulante para mí.

Reunión típica con las mujeres

La ausencia de tecnología  te hizo cambiar la manera cómo ves la comunicación entre personas? Crees que les daba más atención a tus compañeros de viaje por no tener acceso a computadoras y internet?

Me gustó realmente estar “desconectada” del mundo para concentrarme en lo que estaba viviendo en África, pero sé también que no es realista siempre vivir así porque extrañé a mi familia y a mis amigos de Canadá. Claro que tener internet y celular facilita la comunicación “virtual” y es más fácil quedarse en contacto y tal vez tener la tendencia de olvidar la gente cerca de ti. Creo que es muy importante aprovechar el momento presente con las personas con quien estamos y no necesitamos “desconectarnos” completamente para hacerlo!

Tuviste la chance de viajar a otras partes? A donde te fuiste?

El objetivo principal era el proyecto, pero tomamos tiempo para hacer algunos pequeños viajes. Hicimos dos viajes de 3 días cada uno durante nuestra estancia. Fuimos al parque nacional de Pô (en el sur del país) y a Banfora (en el oeste) para ver a los hipopótamos!

Cuánto tiempo te quedaste viviendo allá? Si posible, te gustaría tener otra experiencia como esta?

Me quedé 3 meses en total en el pueblo. Sinceramente, no estoy buscando vivir en condiciones precárias, pero estoy buscando tener un impacto positivo con el trabajo que puedo hacer. Y si ese objetivo me hace encontrar otra ocasión que implique ivir en un pueblo como el de Tindila, voy a considerar hacerlo porque sé que puedo (¡hasta que mi salud me lo permita!).

Consideras que hubo un cambio en tu manera de percibir a las dificultades de la vida después de conocer  a personas más humildes?

Probablemente… Aprendí a sentir compasión y empatía desde que era muy pequeña y esa experiencia fue tal vez un acelerador para percibir las cosas de una manera más “humana”. Creo que el cambio real es en las acciones, no solamente en el pensamiento, ¡entonces todavía estoy en proceso!

Qué es lo que siempre te vas a llevar de este viaje? Cuál  es la memoria que te quedó más fuerte y intensa?

Esta pregunta es la más difícil de responder, porque viví esta experiencia y directamente después me fui de intercambio a México y los dos viajes eran profundamente diferentes! No tenía la retrospectiva suficiente para saber la impresión que se quedó conmigo ya que estaba tratando de adaptarme a otra cultura a la vez.

Todavía, creo que será la imagen de las mujeres de Tindila lo que nunca voy a olvidar. Tratamos de darles la oportunidad de ser propietarias de una parte de tierra para cultivarla y darles de esta manera una voz para desenvolverse en una comunidad controlada solamente por los hombres. Me acordaré de esas mujeres, pero especialmente de 3 de ellas, que simbolizan fuerza, determinación y resiliencia para mí: mi mamá africana, Antoinette; la presidenta de la agrupación, Alimata, y mi amiga Angèle.

Antoinette

Alimata

Angèle

1 comentario

Un pensamiento en “Intercambio social en África

  1. Anémone

    Que buena experiencia! Marie es una persona muy valiosa y abierta con las otras población!

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